Algunos vecinos de Barisidro, un clásico restaurante ubicado en Roque Sáenz Peña y el Río, en San Isidro, reclaman por su cierre, a pesar de que la gestión del intendente Ramón Lanús defiende la decisión que enmarca dentro del plan “para recuperar la Costa”.
“Me gusta que haya barcitos en la Costa”, dice Maru, vecina sanisidrense de toda la vida, como les gusta decir acá. “Ahora va a haber solo pasto para tomar mate”, matiza Sebastián, su marido, respecto de la iniciativa de la nueva administración que levantó hasta juntada de firmas para que se mantengan este y otros bares, como Catalejos.
Pero Lanús sigue adelante con su política de “espacio público para todos”, que los habitantes de la zona miran con recelo. Desde el municipio argumentaron que Catalejos (ya demolido) y Barisidro tenían permisos precarios y no pagaban canon. “Era mejor que los modernizaran, no que los levantaran”, dicen los habitués.
“Queremos una costa integrada y accesible, con espacios públicos para que todos los vecinos de San Isidro, y quienes nos visitan, puedan disfrutarla. Hoy, si no sos socio de un club, no tenés bajada pública a la costa. Nosotros vinimos a cambiar eso. En total vamos a recuperar ocho hectáreas de costa que están ocupadas o cuyo acceso es restringido, para ponerlas en valor y generar un paseo costero”, sostienen desde el Municipio.
Los vecinos se preguntan por qué no fomentar una infraestructura que valorice el espacio público mientras permite la socialización con servicios privados de calidad y el cobro del respectivo canon y tasas municipales. La respuesta municipal es clara: sí a los parques públicos en la costa, no a los emprendimientos privados.